domingo, 28 de septiembre de 2008
horacio's thoughts
Como termino un cuento que empecé y no se como acaba y si sólo son piezas sin ningún movimiento? No podría ser negaría tú ser el mío, el fin mismo de la cosa. Que tal si un hombre que despierta saca su dinosaurio a pasear y se los come o mejor que el dinosaurio sueña que el hombre se despierta y se los como un giro medio borgiano, ja ja ja y que tal si todos viven en un tablero de ajedrez gigante, no creo que eso solucione mi problema, y porque los jóvenes se sientan a la sombra de bolívar, al que mi notan cuando ja campana de ja iglesia apostólica da las doce. Cual es mi manía de escribir bajo este inconsciente sol en la banca de una plaza? Todo se concentra en el ruido, la teoría del caos en acción.
sábado, 27 de septiembre de 2008
Acrostico
realizar un acrostico para una amiga (llamese Emi)
ella naturalmente me iba a hacer una a mi
realizado todo el trabajo mental
y suponemos espiritual
de invocar a una musas mas muertas que el muro de berlin
nos salio algo apreciablemente legible
el que yo hice no lo tengo
ya que se lo di a mi amiga, y afortunadamente no hice copias
pero el de ella me quedo
y aki se los dejo:
(notese que el acrostico se formo a partir de los nombres GUSTAVO y HORACIO)
G laciar sin fin, noches sin dormir
U niverso lleno de misterio con
S ignos sin desifrar, con abundante
T ierra fertil, que brota y emana
A legria en un
V alle de serenidad y paz
O lvidando los designios de la vida
H ombresito de alegre tratar, con gracia al andar, sus
O jos como la tierra mojada que
R ecorre las colinas y senderos con
A legria, cantando dulces melancolias
C reador de sus sueños, calmado y pensador, lleno de fuerza
I nteligente, luchador
O yente y buen hablador asi es mi amigo el oidor
(copia textual del origina)
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Desorden Público - Valle de balas
Letra subida por Alan_r7
La ciudad se encierra a ver telenovelas
se levantan fortalezas, se prenden velas
alla afuera los revolveres no respetan,
plomo revienta y nadie se alarma mas de la cuenta
Valle de balas vivo en un valle de balas,
valle de balas mi ciudad esta brava(x2)
Cada quien cuenta su cuento de atropello
cada cual saque a pasear su propio miedo
alla afuera los revolveres no respetan,
plomo revienta y nadie se alarma mas de la cuenta
Valle de balas vivo en un valle de balas,
valle de balas mi ciudad esta brava(x2)
que santifiquen a Jose Gregorio!
y el presidente pa'l sanatorio (x2)
vamo pa'lla
caracas
Valle de balas vivo en un valle de balas,
valle de balas mi ciudad esta brava
Valle de balas vivo en un valle de balas,
valle de balas mi ciudad esta brava
(valle de balas vivo en un)
valle de balas vivo yo alla
domingo, 21 de septiembre de 2008

Arquero de la noche
Arquero de la noche
mi corazón ya cansado de abismos
bate portafolios al viento
Antes era tierra ocre mi silencio
y ella siempre estuve
entre olvido y olvido;
por la hojarasca de los mitos,
por el corazón de la lluvia y de la noche,
por el barrio más triste de mi soledad
poblado de mendigos.
Antes no tuvo árboles
la cima done los dioses crearon mi destierro;
estuve solo,
amarrado a las cruces del viento;
un reloj enlutado
dormía su siesta de marfil sobre mis ojos
en espera de mi cadáver luminoso
pero no llegó nunca
porque el amor sí sabe del tiempo.
Y soy la raza,
no el timorato de flexible obediencia.
CAMILO BALZA DONATTI. "ARQUERO DE LA NOCHE"
miércoles, 10 de septiembre de 2008
LOS AMOROSOS

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre "¡qué bueno!" han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.
JAIME SABINES
Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, mi es poco, es bastante. En una
semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están están entre dos
gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que
te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame
agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te
quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No
sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas. Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio para entrar a un
panteón.
JAIME SABINES