lunes, 2 de febrero de 2009

Zipper Sonet (Un Tal Lucas)



Fragmento de Un Tal Lucas

Julio Cortazar


Lucas, sus sonetos

Con la misma henchida satisfacción de una gallina, de tanto en tanto
Lucas pone un soneto. Nadie se extrañe: huevo y soneto se parecen por lo
riguroso, lo acabado, lo terso, lo frágilmente duro. Efímeros, incalculables, el
tiempo y algo como la fatalidad los reiteran, idénticos y monótonos y perfectos.
Así, a lo muy largo de su vida Lucas ha puesto algunas docenas de
sonetos, todos excelentes y algunos decididamente geniales. Aunque el rigor y lo
cerrado de la forma no dejan mayor espacio para la innovación, su estro (en
primera y también en segunda acepción) ha tratado de verter vino nuevo en
odre viejo, apurando las aliteraciones y los ritmos, sin hablar de esa vieja
maniática, la rima, a la cual le ha hecho hacer cosas tan extenuantes como
aparear a Drácula con mácula. Pero hace ya tiempo que Lucas se cansó de
operar internamente en el soneto y decidió enriquecerlo en su estructura misma,
cosa aparentemente demencial dada la inflexibilidad quitinosa de este cangrejo
de catorce patas.
Así nació el Zipper Sonnet, título que revela culpable indulgencia hacia las
infiltraciones anglosajonas en nuestra literatura, pero que Lucas esgrimió después
de considerar que el término «cierre relámpago» era penetrantemente estúpido, y
que «cierre de cremallera» no mejoraba la situación. El lector habrá comprendido
que este soneto puede y debe leerse como quien sube y baja un «zipper», lo que
ya está bien, pero que además la lectura de abajo arriba no da precisamente lo
mismo que la de arriba abajo, resultado más bien obvio como intención pero
difícil como escritura.
A Lucas lo asombra un poco que cualquiera de las dos lecturas den (o en
todo caso le den) una impresión de naturalidad, de por supuesto, de pero claro,
de elementary my dear Watson, cuando para decir la verdad la fabricación del
soneto le llevó un tiempo loco. Como causalidad y temporalidad son omnímodas
en cualquier discurso apenas se quiere comunicar un significado complejo,
digamos el contenido de un cuarteto, su lectura patas arriba pierde toda
coherencia aunque cree imágenes o relaciones nuevas, ya que fallan los nexos
sintácticos y los pasajes que la lógica del discurso exige incluso en las
asociaciones más ilógicas. Para lograr puentes y pasajes fue preciso que la
inspiración funcionara de manera pendular, dejando ir y venir el desarrollo del
poema a razón de dos o a lo más tres versos, probándolos apenas salidos de. la
pluma (Lucas pone sonetos con pluma, otra semejanza con la gallina) para ver si
después de haber bajado la escalera se podía subirla sin tropezones nefandos. El
hic es que catorce peldaños son muchos peldaños, y este Zipper Sonnet tiene en
todo caso el mérito de una perseverancia maniática, cien veces rota por
palabrotas y desalientos y bollos de papel al canasto pluf.
Pero al final, hosanna, hélo aquí el Zipper Sonnet que sólo espera del lector,
aparte de la admiración, que establezca mental y respiratoriamente la
puntuación, ya que si esta figurara con sus signos no habría modo de pasar los
peldaños sin tropezar feo.



ZIPPER SONNET

Un Tal Lucas – Julio Cortázar


de arriba abajo o bien de abajo arriba
este camino lleva hacia sí mismo
simulacro de cima ante el abismo
árbol que se levanta o se derriba

quien en la alterna imagen lo conciba
será el poeta de este paroxismo
en un amanecer de cataclismo
náufrago que a la arena al fin arriba

vanamente eludiendo su reflejo
antagonista de la simetría
para llegar hasta el dorado gajo

visionario amarrándose a un espejo
obstinado hacedor de la poesía
de abajo arriba o bien de arriba abajo

¿Verdad que funciona? ¿Verdad que es —que son— bello (s)?
Preguntas de esta índole hacíase Lucas trepando y descolgándose a y de
los catorce versos resbalantes y metamorfoseantes, cuando héte aquí que
apenas había terminado de esponjarse satisfecho como toda gallina que ha
puesto su huevo tras meritorio empujón retro-propulsor, desembarcó procedente
de Sao Paulo su amigo el poeta Haroldo de Campos, a quien toda combinatoria
semántica exalta a niveles tumultuosos, razón por la cual pocos días después
Lucas vio con maravillada estupefacción su soneto vertido al portugués y
considerablemente mejorado como podrá verificarse a continuación:


ZIPPER SONNET


de cima abaixo ou jà de baixo ácima
este caminho é o mesmo em seu tropismo
simulacro de cimo frente o abismo
árvore que ora alteia ora declina

quem na dupla figura assim o imprima
será o poeta deste paroxismo
num desanoitecer de cataclismo
náufrago que na areia ao fim reclina

iludido a eludir o seu reflexo
contraventor da própria simetria
ao ramo de ouro erguendo o alterno braco

visionario a que o espelho empresta um nexo
refator contumaz desta poesia
de baixo ácima o ja de cima abaixo.


«Como verás», le escribía Haroldo, «no es verdaderamente una versión:
más bien una "contraversión" muy llena de licencias. Como no pude obtener una
rima consonante adecuada para ácima (arriba), cambié la convención legalista
del soneto y establecí una rima asonante, reforzada por la casi homofonía de los
sonidos nasales m y n (aciMA y decliNA). Para justificarme (prepararme un alibi)
repetí el procedimiento infractor en los puntos correspondientes de la segunda
estrofa (escamoteo vicioso, trastrocado por una seudosimetría también
perversa)».
A esta altura de la carta Lucas empezó a decirse que sus fatigas
zipperianas eran poca cosa frente a las de quien se había impuesto la tarea de
rehacer lusitanamente una escalera de peldaños castellanos. Trujamán veterano
estaba en condiciones de valorar el montaje operado por Haroldo; un bello juego
poético inicial se potenciaba y ahora, cosa igualmente bella, Lucas podía
saborear su soneto sin la inevitable derogación que significa ser el autor y tender
por lo tanto e insensatamente a la modestia y a la autocrítica. Nunca se le
hubiera ocurrido publicar su soneto con notas, pero en cambio le encantó
reproducir las de Haroldo, que de alguna manera parafraseaban sus propias
dificultades a la hora de escribirlo.
«En los tercetos», continuaba Haroldo, «dejo firmada (confesada y
atestiguada) mi infelix culpa dragománica (N.B.: dragomaníaca). El «antagonista»
de tu soneto es ahora explícitamente un «contraventor»; el «obstinado hacedor
de la poesía», un re-fator contumaz (sin pérdida de la connotación forense...)
desta poesía (de este poema, del Zipper Sonnet), Ultima signatura del échec
impuni: braco (brazo) rimando imperfectamente con abaixo (abajo) en los versos
terminales de los dos tercetos. Hay también un adjetivo «migratorio»: alterna, que
salta del primer verso de tu segunda estrofa («alterna imagen») para insinuarse en
el último de mi terceto segundo, «alterno braco» (¿el gesto del traductor como
otredad irredenta y duplicidad irrisoria?).»
En el balance final de este sutil trabajo de Aracné, agregaba Haroldo: «La
métrica, la autonomía de los sintagmas, la ziplectura al revés, sin embargo,
quedaron a salvo sobre las ruinas del vencido (aunque no convencido)
traditraduttore; quien así, "derridianamente", por no poder sobrepasarlas, difiere
sus diferencias (différences)...».
También Lucas había diferido sus diferencias, porque si un soneto es de por
sí una relojería que sólo excepcionalmente alcanza a dar la hora justa de la
poesía, un zipper sonnet reclama por un lado el decurso temporal corriente y, por
otro, la cuenta al revés, que lanzarán respectivamente una botella al mar y un
cohete al espacio. Ahora, con la biopsia operada por Haroldo de Campos en su
carta, podía tenerse una idea de la máquina; ahora se podía publicar el doble
zipper argentino-brasileño sin irrumpir en la pedantería. Animado, optimista,
mishkinianamente idiota como siempre, Lucas empezó a soñar con otro zipper
sonnet cuya doble lectura fuera una contradicción recíproca y a la vez la
fundación de una tercera lectura posible. A lo mejor alcánzala a escribirlo; por
ahora el balance es una lluvia de bollos de papel, vasos vacíos y ceniceros llenos.
Pero de cosas así se alimenta la poesía, y en una de esas quién te dice, o le dice
a un tercero que recogerá esa esperanza para una vez más colmar, calmar a
Violante.

martes, 27 de enero de 2009

Vicente Huidobro

Vicente Huidobro


ME ALEJO EN SILENCIO

Me alejo en silencio como una cinta de seda
Paseante de arroyos
Todos los días me ahogo
En medio de plantaciones de plegarias
Las catedrales de mis ternuras cantan a la noche bajo el agua
Y esos cantos forman las islas del mar

Soy el paseante
El paseante que se parece a las cuatro estaciones

El bello pájaro navegante
Era como un reloj envuelto en algodón
Antes de volar me ha dicho tu nombre

El horizonte colonial está cubierto todo de cortinajes
Vamos a dormir bajo el árbol parecido a la lluvia











PARA LLORAR

Es para llorar que buscamos nuestros ojos
Para sostener nuestras lágrimas allá arriba
En sus sobres nutridos de nuestros fantasmas
Es para llorar que apuntamos los fusiles sobre el día
Y sobre nuestra memoria de carne
Es para llorar que apreciamos nuestros huesos y a la muerte sentada junto a la novia
Escondemos nuestra voz de todas las noches
Porque acarreamos la desgracia
Escondemos nuestras miradas bajo las alas de las piedras
Respiramos más suavemente que el cielo en el molino
Tenemos miedo

Nuestro cuerpo cruje en el silencio
Como el esqueleto en el aniversario de su muerte
Es para llorar que buscamos palabras en el corazón
En el fondo del viento que hincha nuestro pecho
En el milagro del viento lleno de nuestras palabras

La muerte está atornillada a la vida
Los astros se alejan en el infinito y los barcos en el mar
Las voces se alejan en el aire vuelto hacia la nada
Los rostros se alejan entre los pinos de la memoria
Y cuando el vacío está vacío bajo el aspecto irreparable
El viento abre los ojos de los ciegos
Es para llorar para llorar

Nadie comprende nuestros signos y gestos de largas raíces
Nadie comprende la paloma encerrada en nuestras palabras
Paloma de nube y de noche
De nube en nube y de noche en noche
Esperamos en la puerta el regreso de un suspiro
Miramos ese hueco en el aire en que se mueven los que aún no han nacido

Ese hueco en que quedaron las miradas de los ciegos estatuarios
Es para poder llorar es para poder llorar
Porque las lagrimas deben llover sobre las mejillas de la tarde

Es para llorar que la vida es tan corta
Es para llorar que la vida es tan larga

El alma salta de nuestro cuerpo
Bebemos en la fuente que hace ver los ojos ausentes
La noche llega con sus corderos y sus selvas intraducibles
La noche llega a paso de montaña
Sobre el piano donde el árbol brota
Con sus mercancías y sus signos amargos
Con sus misterios que quisiera enterrar en el cielo
La ciudad cae en el saco de la noche
Desvestida de gloria y de prodigios
El mar abre y cierra su puerta
Es para llorar para llorar
Porque nuestras lágrimas no deben separarse del buen camino

Es para llorar que buscamos la cuna de la luz
Y la cabellera ardiente de la dicha
Es la noche de la nadadora que sabe transformarse en fantasma
Es para llorar que abandonamos los campos de las simientes
En donde el árbol viejo canta bajo la tempestad como la estatua del mañana

Es para llorar que abrimos la mente a los climas de impaciencia
Y que no apagamos el fuego del cerebro

Es para llorar que la muerte es tan rápida
Es para llorar que la muerte es tan lenta

lunes, 26 de enero de 2009

Nicanor Parra

TEST

NICANOR PARRA

Qué es un antipoeta:
Un comerciante en urnas y atáudes?
Un sacerdote que no cree en nada?
Un general que duda de sí mismo?
Un vagabundo que se ríe de todo
Hasta de la vejez y de la muerte?
Un interlocutor de mal carácter?
Un bailarín al borde del abismo?
Un narciso que ama a todo el mundo?
Un bromista sangriento
Deliberadamente miserable?
Un poeta que duerme en una silla?
Un alquimista de los tiempos modernos?
Un revolucionario de bolsillo?
Un pequeño burgués?
Un charlatán?
................... un dios?
.............................. un inocente?
Un aldeano de Santiago de Chile?
Subraye la frase que considere correcta.

Qué es la antipoesía:
Un temporal en una taza de té?
Una mancha de nieve en una roca?
Un azafate lleno de excrementos humanos
Como lo cree el padre Salvatierra?
Un espejo que dice la verdad?
Un bofetón al rostro
Del Presidente de la Sociedad de Escritores?
(Dios lo tenga en su santo reino)
Una advertencia a los poetas jóvenes?
Un ataúd a chorro?
Un ataúd a fuerza centrífuga?
Un ataúd a gas de parafina?
Una capilla ardiente sin difunto?

Marque con una cruz
La definición que considere correcta.

viernes, 23 de enero de 2009

alerta para el hombre

el hombre que reniega de si mismo,
de todo lo que ha hecho
de los siglos de fuego
y de la amarga ceniza,
de la arcilla, que forma sus contornos,
del musgo de la aurora
del nivel de su pecho,
de quien riega la tierra
con el pa vuelto trigo
y regresado al surco
resucitado
en la dorada espiga.

Esos hombres
en que el amor no ha dejado
sus pisadas de espuma
y la amistad es solo una palabra
a un arma
para burlar,
para vender,
para entregar al hombre a sus verdugos,
son lobos del hombre.

Que adulteran las formas
en la cierta verdad de los espejos,
que convierten las flores
en pisadas de sangre,
que falsifican
todo lo que de bueno ha levantado el hombre,
todo lo que ha logrado con sus manos
con sus ideas
con la furia fecunda que arranca la injusticia
o con la paz del alma.
Esos moldes del hombre
en la oquedad esteril de su cuerpo,
han de ser, mientras exista el mundo
mientras quede una vida auténtica sobre el suelo
un llamado
un alerta
para que el hombre cuide sus puertas interiores
y pueda seguir siendo
íntegramente hombre.

ALFREDO CARONIL HARTMAN
NOMBRAR CONTRA LA SOMBRA

miércoles, 14 de enero de 2009

La Ley - Intenta amar

Estrellitas Y Duendes

Viviré en tu recuerdo
como un simple aguacero
de estrellitas y duendes.
vagaré por tu vientre
mordiendo cada ilusión.

Vivirás en mis sueños
como tinta indeleble
como mancha de acero.
no se olvida el idioma
cuando dos hacen amor.

Me tosté en tus mejillas
como el sol en la tarde.
se desgarra mi cuerpo
y no vivo un segundo
para decirte que sin ti muero.

Me quedé en tus pupilas mi bien
ya no cierro los ojos.
me tiré a los mas hondo
y me ahogo en los mares
de tu partida, de tu partida.

Coro
Andaré sin saberlo
calzaré de tu cuerpo
como huellas en hierro
comeré lo que sobre
dentro de tu corazón.

Y seré un mar desierto
una frase silente
la elegida de un beso
un planeta de celos
esculpiendo una canción.

Me tosté en tus mejillas
como el sol en la tarde.
se desgarra mi cuerpo
y no vivo un segundo
para decirte que sin ti muero.

Me quedé en tus pupilas mi bien
ya no cierro los ojos.
me tiré a los mas hondo
y me ahogo en los mares
de tu partida, de tu partida.

Coro
Me tosté en tus mejillas
como el sol en la tarde.
se desgarra mi cuerpo
y no vivo un segundo
para decirte que sin ti muero.

Me quedé en tus pupilas mi bien
ya no cierro los ojos.
me tiré a los mas hondo
y me ahogo en los mares
de tu partida, de tu partida.

martes, 13 de enero de 2009

Si yo pudiera morder la tierra toda

Fernando Pessoa

SI YO PUDIERA MORDER LA TIERRA TODA

Si yo pudiera morder la tierra toda
y sentirle el sabor sería más feliz por un momento...
Pero no siempre quiero ser feliz
es necesario ser de vez en cuando infeliz para poder ser natural...
No todo es días de sol
y la lluvia cuando falta mucho, se pide.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.
Naturalmente como quien no se extraña
con que existan montañas y planicies y que haya rocas y hierbas...
Lo que es necesario es ser natural y calmado en la felicidad o en la
infelicidad.
Sentir como quien mira. Pensar como quien anda,
y cuando se ha de morir,
Recordar que el día muere y que el poniente
es bello y es bella la noche que queda.
Así es y así sea.